viernes, abril 25, 2008

Aquí vamos de nuevo desde Angola

La verdad es que no dejó de apretárseme la garganta cuando… con ojos humedecidos por la ventana del avión vi aparecer la cuidad de Luanda toda iluminada la noche de mi regreso; cuantas cosas fueron pasando por mi cabeza… momentos, personas, palabras, melodías perdidas en mi cabeza ufff… y eso fue haciendo del momento algo especial.

Nunca pensé que saldría tan rápido del aeropuerto, si bien ya mi viaje se había retrasado por un día y tuve que ir a comprobar a la misma agencia en Río de Janeiro que yo era J. A. ya que mi apellido no constaba en la lista de pasajeros, a parte de eso las cosas fueron bien y de ahí para delante todo fue excelente salvo algunos “detalles”. En Luanda salí casi de los primeros, tuve solo dos problemillas que sin los cuales de seguro hubiera batido un record difícil de superar:
El primero fue cuando amablemente y con un poco de duda le mostré la hojita fotocopiada que llevaba y que hacía las veces de visa al señor de extranjería y él sin mirarme me dijo – muy bien pase - y llamó a una señora que me condujo a una sala que tenía el letrero “deportaçoes” es decir deportaciones, ahí me incomodé un poco y me puse a hablar con unos guardias y a tratar de explicarles, es solo aguardar, me dijeron para tranquilizarme pero yo todavía con dudas me puse a llamar por teléfono (la suerte que me quedaba carga en el celular) hablé con la encargada de asuntos de extranjería para los misioneros de la conferencia episcopal y por el teléfono ella me dice que no ha podido ir al aeropuerto pero que no voy a tener problemas, terminó por tranquilizarme un poco y después de la insistencia de uno de los guardias me decidí a tomar asiento y tratando de hacerme como el que no pasa nada veía pasar a lo otros pasajeros por afuera y que me miraban como si fuera un terrorista o algo por el estilo, efectivamente no hubo problema, solo unos diez minutos de espera y llegó otro señor con mi pasaporte en su mano, ¿ya me puedo ir? - pregunté y asintiendo con su cabeza me entregó el pasaporte.
El Segundo fue en seguida de esto cuando miro el pasaporte y veo que aparece una moderna visa angolana que ocupa una hoja entera de mi pasaporte con foto y todo pero que decía VISA especial “IGREJA METODISTA”, no tengo nada contra la iglesia metodista, pero tengo claro que no soy pastor protestante y sólo me sonreí y pensé: “este tipo de detalles se arreglan en el camino” y seguí a buscar mi equipaje … Como nunca mi maleta fue una de las primeras en aparecer por la única correa transportadora de equipaje que tiene el aeropuerto Cuatro de Febrero de Luanda, con agilidad pedí permiso entre la multitud y salí como por un tubo al estacionamiento donde me esperaban mis hermanos angolanos.

Hay varias cosas que quisiera compartir, como que antes de llegar a Luanda terminé de leer un libro genial del maestro de las crónicas, el desaparecido Polaco Kapuscinski, quien con su amena pluma va contando la vida que le toco pasar en la Angola de 1975 en plena crisis de los inicios de la nación angolana. Lo recomiendo para quien quiera saber mas de este país de África - “Un día más con vida” - se llama el libro publicado en español por la editorial anagrama, sinceramente creo que más adelante dedicaré algún tiempo para hablar de esta obra considerada una de las mejores del corresponsal polaco. Sí… “un día mas con vida” libro que compré en diciembre del año pasado hace un poco mas de cuatro meses llegando a Chile sin poder caminar y que fui leyendo de a poco y que sólo terminé poco antes de pisar por segunda vez el suelo angolano, fue sin querer pero me ha hecho pensar en la gracia inmensa que Dios me ha concedido volver a esta misión, como una segunda oportunidad, oportunidad que de seguro respiraban tantos hombres y mujeres de estas latitudes y que en tiempos difíciles al terminar la jornada deban gracias a Dios y podían decir lo mismo: “un día mas con vida”…

Es bien extraño lo que se experimenta cuado uno vuelve pensando en las condiciones en que me fui, realmente creo que uno no es indispensable tan sólo un instrumento, Dios en su infinita bondad nos permite alegrarnos con su obra en la cual nos hace partícipes… los que me conocen aquí en Luanda sorprendidos se han alegrado al verme, algunos como si hubieran visto un fantasma, tal vez no esperaban que volviera, ellos ya están acostumbrados a no saber mas de muchos que han pasado por aquí… tas de volta! bem – vindo!, graças a Deus ja estas bem!
Que Dios nos ayude a continuar caminando, desde nuestra fragilidad de huesos rotos pero de esperanza confiada en que es posible sacar fuerzas de la debilidad y dar desde la pobreza allí donde se fortalece la fe compartiendo y amando en medo de gredosas y calurosas tierras, “desde Angola.”

martes, abril 22, 2008

Camino para Angola, desde Rio.


Ayer he dejado Chile, después de cuatro meses de recuperación, en los cuales pude compartir con mi familia y amigos. Tengo que decir que he vivido un poco ansioso estos últimos días y hoy precisamente estoy cargado de situaciones nuevas, ahora si viene esa frase… “aquí vamos de nuevo”… He llegado a Brasil, a Río y todo pareciera exigirme un esfuerzo por comenzar y una respuesta a lo que Dios ha ido escribiendo. En cuatro meses no se olvida lo sofocante que puede ser el clima del trópico y el poder decir unas cuantas cosas en un portuñol, que es más ñol que portu.
No se realmente si el misionero es algo así como un aventurero, nunca me ha gustado esa comparación, pero esto de ir y no saber nada dónde vas a llegar y con qué te encontrarás pareciera ser parte de esta senda. Mi intención de pasar un día en Río no era precisamente para hacer turismo o algo parecido, la verdad es que quería comprar algún material en lengua portuguesa para la misión, lamentablemente todo quedó en buenas intenciones ya que hoy, mañana y pasado aquí gozan de feriado, así que nada, ni lo uno ni lo otro, ni turismo ni compras, aquí los mercedarios justos están en visita canónica de su provincial pero de igual forma han sido muy hospitalarios y me han convidado a salir a conocer hoy por la tarde.
Miro hacia al frente de la habitación en donde estoy y un pequeño cuadro del salmo 23 adorna la pared pienso un rato y me quedo con un verso que no había reparado antes, al menos tanto como ahora: “Ainda que eu andasse pelo vale da sombra da morte, não temería mal algum, porque tu estás conmigo” porque tu estás siempre conmigo Señor y yo en muchas veces, como indigente busco estar contigo. Imagino que el salmista experimento a Dios en lo que hacía y en lo que le pasaba y en sus búsquedas, a veces desesperadas a veces gozosa, otras afligidas y otras confiadas siempre expresaron humilde búsqueda de la voluntad del Señor. Tal vez pareciera que no nos toque andar, precisamente, por el valle de la muerte pero que importante es que nazca día a día en nuestros corazones la confianza madura en el Señor que nos hace andar por la vida libres de miedo, si temor, por la calle o en un país extranjero, lejos o cerca siempre, siempre no temas dice el Señor… ¡confiados, sabemos, el está con nosotros!.

martes, marzo 25, 2008

Celebrara la fe

Un cariñoso saludo de Pascua, que el Señor Resucitado esté presente en nuestras vidas e iluminados por la claridad de su luz podamos llevar la buena noticia de salvación. 
Dejo algo que prometí hace mucho tiempo (ir compartiendo videos de la misión) un poquito de lo que es la gran alegría de celebrar la fe en África. 
Espero aprovechar un poco más el material de Angola para compartirlo en la red... desde Angola, por ahora desde Chile

miércoles, marzo 05, 2008

aquí vamos de nuevo... desde Chile


Sí, ha sido mucho tiempo que no he compartido nada por acá, y ha sido a propósito. Han pasado unos meses y me parece que han sido muchos. La verdad es que, por justicia al nombre de este blog, ("desde Angola") es que me resistía ha escribir, sentía que el compartir necesariamente tenía que ser desde la misión y luego porque he tenido que vivir un proceso importante en mi vida... Gracias Señor por todo, danos tu gracia para ser fieles, para vivir cada día con alegría el regalo de la vocación que nos has dado que desde tu cruz nos des un poquito de tu fortaleza y entrega al Padre sólo así podremos amar sin restricción.
Comienzo a preparar mi vuelta a Angola, les agradezco a todos las oraciones, ha sido una rápida recuperación, hay secuelas que quedan, algunas cicatrices en el cuerpo y en el corazón que me enseñaran y acompañaran en adelante y puedo decir que con alegría aquí vamos de nuevo... desde mi Chile querido, desde mi corazón, desde mis amigos y familia a quien tanto quiero, desde nuestra pequeñez y pobreza, desde las crisis que nos aprietan, desde aquí, un simple blog para compartir la fe a la misión de Angola. 

jueves, noviembre 15, 2007

Sentimientos encontrados

Siempre que decimos experimentar sentimientos encontrados es porque por un lado hay tristeza y por otro alegría y pienso que en la vida nos toca muchas veces pasar por esta situación.

Hace varios días que no había podido conectarme, el dueño de la red ya no estaba disponible y no puedo exigir mucho más si estuve de polizón en Internet tres semanas. Mi salud ha mejorado gracias a Dios ya llevo más de un mes internado, no ha sido fácil, pero ya va quedando menos. Hoy casi como de milagro conseguí conectarme con dificultades pero algo es algo así que me decidí a escribir sin saber mucho de que pero al menos para dar una señal de vida y contar un poco lo que ha sido de este hermano desde Angola.

He pensado en esto de sentimientos encontrados ya que lo que me ha tocado vivir las últimas semanas ha sido fuerte para mí en todo sentido y sobre todo por las situaciones que esto acarreó, ¡cómo es posible! - piensa uno, que por un segundo todo o casi todo cambia, se alteran proyectos, sueños, programas y un sin fin de otras cosas menores que dejan de existir. Ciertamente lo principal es la vida y lo demás es posible de solucionar, así lo aprendí desde niño, cuando había alguna frustración o algo se estropeaba me decían: todo se puede arreglar lo único que no tiene solución es la muerte… con el tiempo fui aprendiendo que esto también tenía otra explicación.

Sentimientos encontrados que surgen ahora que estoy a un poco mas de una semana de salir del hospital, se que tendré que esperar para que todo sea como era antes, el trabajo, la misión, Quiculungo y todo aquello que era parte de mi vida aquí en Angola.

En diciembre iré a Chile para hacer la rehabilitación y también para poder ver a mi familia, algo así como vacaciones adelantadas para reponer fuerzas después de un golpe inesperado. Y claro alegría de encontrar a los seres queridos pero tristeza de dejar amigos y tantos hermanos que esperaban y esperan mucho de uno. Eso de que Dios escriba derecho por reglones torcidos me hace sentido, venir a Angola nunca fue fácil, no por que yo no quisiera al contrario, las mil y una dificultades que me toco pasar fueron para llorar y al final cuando ya todo comenzaba a ser una realidad viene esto… frente al signo de interrogación está la confianza de saber que cuando algo es de Dios perdura a pesar de todo y como me recordaba una persona aquellas palabras de la ordenación tan significativas sirven también para esto: “Dios que comenzó en ti esta obra el mismo la lleve a termino”

martes, octubre 30, 2007

Un testimonio de vida y de misión.

Debido a alguna enfermedad quedó completamente ciego a los 18 años lo cual no limitó su deseo de servir a Dios. Joao Zito Malogila más conocido como Frei Zito nació en el área de la misión, su gente de la aldea de Kinzuanga bien lo conoce y lo respeta por su trabajo y dedicación. El fue quien cuidó la misión en los peores momentos de guerra y visitaba a pie cada una de las catequesis y aldeas.

Hoy quisiera dedicar este post a un laico consagrado franciscano que ayer celebró sus 25 años sirviendo a Dios y al pueblo de Quiculungo , si bien quisiera hacer una extensa y detallada biografía los datos que tengo son escasos y solo consigo armar esta historia con la experiencia que he tenido de conocer a Frei Zito.

Ciertamente fue dirigido espiritual de uno de los viejos capuchinos que le enseño y catequizo a fuego tanto que en su corazón se ha mantenido a pesar de las muchas dificultades su ser consagrado en la familia de Francisco. Admirable es la palabra para decir lo que este hombre ha hecho sin visión en los ojos ha sabido mostrar a Dios a su pueblo. Me admira también cómo conoce perfectamente a todos y cada uno de los misioneros que han pasado por Quiculungo, de los capuchinos y de los mercedarios, claro acompañaba a muchos de ellos en las visitas pastorales.

Esta foto se la tome para hacerle las invitaciones para su fiesta, un pequeño aporte de nuestra parte, se bien que los capuchinos de la vecina misión de Samba Caju y la gente de la comuna de Banga le organizaron la misa y fiesta a la cual asistieron dos obispos el titular y el emérito, el provincial de los capuchinos y muchos otros ilustres invitados. Frei Zito que con su simpleza y humildad quiso dar gracias al Señor a lo grande, junto a su gente, a su pueblo, no sin razón cuando hablamos de la frase o cita bíblica para poner en la invitación no dudo en decirme: - “Padre quiero que en la invitación aparezca el salmo 12 aquel que dice: CANTARE AL SEÑOR POR EL BIEN QUE ME HA HECHO”

miércoles, octubre 24, 2007

El gallo y el Jacare


Se cuenta que un buen día el señor Gallo paseando cerca del río le dijo a este muy cordialmente:

buenos días señor río, ¿como esta usted? Por favor, le da mis saludos al señor Jacare –

El río un poco extrañado le respondió con la misma cordialidad y quedó de llevarle aquel saludo especial del señor gallo.

Cunado el Jacare recibió el mensaje junto con quedar extrañado se llenó de indignación y dijo con mucha rabia:

¡como es posible que el gallo me mande saludos¡, ¿que motivos tiene él para hacerlo? – y agrego todavía con mas vehemencia:

esto no puede quedar así, señor río convoque inmediatamente a todos los animales de la selva por que esto es una ofensa, cómo me manda saludos el gallo si el nada tiene que ver conmigo ni siquiera es de mi familia-

Fue así que se reunieron todos los animales de la selva para dirimir el problema, estaban allí los más importantes junto al río. - Tenemos aquí un problema – hablo el río casi como testigo principal del caso – por favor demos la palabra al señor Jacare – quien hablo diciendo:

- Mmm, honorables animales de la selva: yo como Jacare que vivo en el río y tengo mi reputación no puedo aceptar que venga el gallo a enviarme saludos si él nada tiene que ver conmigo, eso no lo voy a aceptar-

Señor gallo ¿que tiene que decir al respecto?

Estimado y temido amigo Jacare disculpa que te pregunte- comenzó el gallo muy seguro – ¿tu naciste de un huevo o del vientre?

El Jacare dubitativo respondió – del un huevo, claro –

Entonces cual es el problema – dice el gallo satisfecho – hemos nacido de la misma forma así que somos familia y no hay ningún problema que yo pueda mandarte mis saludos hermano Jacare.

Aquí en África la vida se ilustra con las historias de los más viejos y es parte de la tradición, son muchos los cuentos contados alrededor de una fogata que enseñan para la vida. El día antes del accidente escuche este cuento del gallo y el Jacare y quise hoy compartirlo por que me ha gustado esta enseñanza de hermandad de compartir un saludo que muchas veces puede venir de lugares y situaciones lejanas y diferentes pero que al final son casi de la misma familia. Es un poco lo que me ha pasado estos días, en este blog, me han saludado gente que nunca he visto ni he escuchado que puede ser que seamos muy diferentes pero que en el fondo se que existe un mismo espíritu que nos une y nos hace hermanos.

Gracias a todos y cada uno que ha pasado por aquí y ha dejado sus palabras de apoyo quien sabe si un día el buen Padre Dios no da la oportunidad de conocernos y juntarnos para compartir la fe y la vida como un solo pueblo como hermanos.

sábado, octubre 20, 2007

El Dolor y la misión

No quisiera hacer alarma con este ultimo post de mi blog desde Angola, al contrario solo agradecer las muchas oraciones y apoyo en estos momentos difíciles. Quiero que sepan que, gracias a Dios estoy bien, con vida eso es lo más valioso.

El pasado viernes 12 de octubre muy temprano comenzaba mi viaje para la misión de Quiculungo, celebramos la misa en Ramiro Luanda a las 5 y media luego yo no quise tomar desayuno así que me despedí y salí a eso de las 6:15 horas, Todo parecía bien una aire fresco y una insipiente lluvia me encontró a los pocos kilómetros, llegando al km 26 del camino en una bajada sentí que el vehiculo ya no me respondía por causa del pavimento mojado, la bajada me traicionó y las cosas suceden en segundos… desperté ensangrentado como queriendo despertar de una pesadilla, desorientado totalmente. Había sufrido un grave accidente.

Ayer cumplí una semana en la clínica, ha sido difícil, una pierna dislocada unos cuantos puntos en la cabeza que ya comienza a recuperar. La recuperación será larga… “paciencia” me dijo el medico cubano que me opero, curioso la misma palabra que he tenido que aprender aquí en Angola.

Las reflexiones de todo esto espero que vengan mas a delante, el sufrimiento, la vida, milagro, el cuarto voto mercedario, el ofrecer la enfermedad en fin tantas cosas que por hoy quedan en el silencio de esta habitación de hospital con mi computador que también tuvo la suerte de sobrevivir a aquel triste accidente.

viernes, octubre 05, 2007

Dedicados…post de saludo a las y los jóvenes que van de misiones a Victoria.

Atendiendo el pedido que me ha hecho un viejo amigo, del cual se que siempre ha trabajado admirablemente por Cristo, escribo estas líneas para compartir y desear lo mejor a las y los misioner@s del Liceo Carmela Carvajal de Santiago de Chile que realizarán su apostolado evangelizador en las sureñas tierras de Victoria. Tengo la certeza que con la Gracia de nuestro buen Padre Dios han emprendido cada año esta hermosa tarea, que significa esfuerzo, preparación y dedicación que no es menos en medio de tantas otras preocupaciones que se tienen en la vida de estudiante.

Si estas experiencias logran marcan nuestra vida a fondo nuestro caminar en clave misionero será para siempre una manera de ser, de amar y entregar al hermano el rostro de Cristo. Mi sencilla experiencia también comenzó en aquellas misiones juveniles por allá un poco mas al sur en Chiloé, al ver las inmensas necesidades y la alegría que se experimentaba al compartir la vida en lugares muchas veces olvidados me hicieron ir descubriendo lo que Dios quería de mi. Esas experiencias fueron como un primer regalo que ayudaron mucho en mi discernimiento que me hicieron responder y… bueno aquí estoy en África contento, (Señor contento). Lo bonito de todo esto es que no se termina, siempre habrá algo mas por hacer, por conocer y aprender, sea aquí en Angola, en la China o en Chile, pienso que al final tiene que ver con una manera de vivir (misionera).

Queridos amigos y amigas que tengan unas buenas misiones y que encuentren a Cristo en el hermano, seguiremos unidos en la oración, cada día al celebrar la Eucaristía en el momento del envío recordaré que tengo hermanos y hermanas que han sido enviados a anunciar la buena noticia en las frías tierras de Victoria, que Dios los bendiga.

Vista panorámica de la misión de Quiculungo en donde estoy, quien sabe si algún día podamos recibir el apoyo de alguno de ustedes (estamos trabajando en un proyecto de ese tipo)

miércoles, octubre 03, 2007

Remar mar a dentro en Angola.



El año pasado en diciembre me tocó pasar unos días en la casa que tenemos al lado (demasiado) de la playa en Ramiro Luanda, el lugar es bonito algo así como una caleta de pescadores. Me quedé allí no porque me guste el aire marino sino simplemente porque no había otro lugar para pasar la noche. Para ser sincero no fueron muy buenas aquellas noches por varios motivos entre otros mis compañeros de habitación en vez de dormir preferían hacer ruido y pasear de un lado para otro, claro, imagino que eso es normal para un ratón y un murciélago pero yo quería dormir y ellos insistían en sus juegos y correrías. Al final entre el calor y mis amigos comencé a pasar las madrugadas en el patio de la casa y como el patio es orilla de mar ahí estaba yo viendo la primera luz del día junto al tranquilo mar de Ramiro, fue entonces que tome esta foto que hoy comparto, fue allí frente a ese bote con los colores de Angola y el mismo nombre escrito a un lado
que yo pensaba en cómo sería esto de estar lejos de los amigos, de la familia el tener que acostumbrarse a tantas cosas, el aprender y el camino que tenía por delante lleno de desafíos. Tengo que confesar que estaba con un poco de miedo.

Ayer salí para hacer una visita tipo sorpresa es decir fui para a preparar y avisar a una comunidad que el sábado muy temprano estaré por allá para celebrar la misa, la comunidad se llama Candunda y está por allá en lo alto de unos cerros. Yo nunca había ido ya que se tiene que ir a pie por medio de unas matas y para eso se necesita un acompañante, la otra posibilidad es ir por un camino viejo muy cerrado por el capin (pasto alto) que sube por lo cerros a unos 20 Km de la misión… el dia se veía bueno la moto también así que sin pensarlo mucho emprendí la travesía sin mucho rodeo y fue por eso que olvidé las antiparras y algún gorrito o algo para el sol… bueno el recorrido fue hermoso, un regalo de Dios (lastima otra cosa que olvidé fue la maquina de fotos) allá abajo se veía la villa de Quiculungo y nuestra misión, realmente de esa altura se consigue una muy buena panorámica.

Algo divertido: cuando llegue un grupo de niños que terminaban de estudiar en la pequeña escuela salieron gritando asustaos al ver un blanco venir rápidamente en moto en dirección a ellos. ¡Cafumberio cafumberio! - Gritaban hasta que le profesor que si me conocía les dice: - ¡es el Padre!... aaaa es Padre… si, si, - ahí cambio todo. (otro día contaré la historia de lo que es el cafumberio) Estuve un rato con ellos y me llevaron hasta un bonito mirador en donde se ve todo el valle desde lo alto. Todo estaba bien hasta que el sol hizo su aparición típica de estos tiempos: quemante y sofocante preparando el ambiente para la lluvia (es raro pero así es aquí).

Algo peligroso: Aquel panorama climático era motivo de sobra para volver rápidamente ya que el camino por los cerros podía volverse imposible en cuestión de minutos fue por eso que con la premura de llegar al buen camino y con el sol quemándome la cara no reparé en unas ramas que se encontraron directamente con mi rostro y casi por unos centímetros y por que creo que Dios me quiere mucho que salve un ojo. No fue nada pero podría haber sido algo serio lo importante que ya aprendí la lección: salir mas preparado.

Algo para concluir: El año pasado junto al mar miraba y me cuestionaba sobre ese bote llamado Angola, hoy creo que ya me he subido dispuesto a remar para dentro se que pueden aparecer aguas menos calmas pero ahí ya es cosa del Capitán, el miedo, la prudencia, la osadía y empuje se van combinando en esta travesía llamada misión “desde Angola”


La energía que no acaba.

Creo que una vez hable del generador en uno de los post, pues bien, aquí está nuestra fuente de energía, con él se hacen en la misión muchos trabajos (carpintería, soldadura mecánica y otra yerbas). Generalmente se enciende a eso de las 10 de la mañana hasta las 16: 00 horas. Ya de noche vuelve a hacer su trabajo a eso de las 18:30 hasta casi media noche y luego a descansar.

Ciertamente nos gustaría tener energía como dicen aquí 24 sobre 24, es decir las 24 horas pero la realidad es esta en medio de la mata (selva) las condiciones básicas (al menos en esta fase) tienen que ser creadas por el propio usuario.

Puede resultar un poco incómodo todo lo que significa tener este tipo de energía tal vez lo optimo, ambientalistamente hablando, sería tener paneles solares pero eso esta fuera de nuestro alcance, bien de alguna forma tenemos que andar, ya sea con gasolina o con petróleo.

También hemos tenido días, y no pocos, en que o acaba el combustible o nuestro generador sufre alguna avería entonces es momento de sacarlas las velitas, la linterna y para los más sofisticados la radio onda corta, no es difícil darse cuenta que las personas en general dependemos de la energía para hacer muchas cosas para que todo pueda ira al frente es decir para avanzar, los físicos saben mejor que nadie estas leyes y uno, simple mortal, experimenta en lo cotidiano esta realidad.

A propósito de esto pienso también en otra realidad que necesita de energía para avanzar, y es algo que me ha tenido pensando los últimos días, me refiero a la llamada “vida espiritual”, si, aquella que también o puede ser como un potente generador o como una simple velita… no se porque pero se me viene también a la cabeza eso del P. Hurtado ser “fuego que enciende otros fuegos”… me quedo con esa preocupación ¿será que nuestra “Misión” de Quiculungo es una fuente de energía para este pueblo? ¿Cuál es su potencia?... Nuestro generador amarillo por más potente que sea no daría para iluminar todas las comunidades de la misión, es algo imposible, ahora nuestro generador de esperanza, de paz, de consuelo de vida sólo dará abasto a esta población si usamos esa energía que no acaba aquella energía llamada Amor.

lunes, octubre 01, 2007

No coração da missão a “Doutora do amor”


O ano passado nesta data começava a escrever neste espaço chamado “desde Angola”, é uma data especial, cá em Africa celebra-se como festa á padroeira das missões: Santa Teresa do menino Jesus a quem tive encomendado esta “aventura” este primeiro passo. Hoje tenho que dizer que estou contente, muito contente, de manha bem cedo sai a rezar a missa a uma pequena comunidade chamada Pimbi, ache muito bom poder celebrar junto destes irmãos, eles neste momento não têm capela mas são muito entusiastas e rezam numa antiga construção já deteriorada. No momento de iniciar a missa, acompanhando o alegre canto ao toque da sacaja, se me vinham muitas coisas á cabeça, um pouco emocionado pensava nesse coração de que fala Santa Teresa como parte fundamental do corpo (a Igreja) e como a gente aqui esta a fazer um pequeno trabalho algo assim como o que seria o trabalho de um dedo. Embora a saúde está um pouco delicada o peito esta a bater mesmo, embora existam dificuldades e problemas sei que todo: os projectos, as melhoras, as lacunas que precisa-se preencher, em fim toda esta obra, não é minha nem do outro Padre que trabalha aqui, quer dizer, que tenho descoberto que a força vem do Xefe, de Deus, por isso que as coisas vão ao frente embora os operários sejamos fracos e tenhamos um monte de falhas.

Malembe malembe” diríamos em kimbundo: a devagar, devagar… assim é que temos andado, eu já ande a conhecer vários destes povos e ainda estão a ficar muitos na lista de visitas, queria ter visitada toda a missão pelos menos em um ano mas não foi possível… malembe, malembe as coisas vão um bocado lento mas o tempo vai sempre a correr.

Volto a pensar na santa e doutora carmelita ela que morreu com só 24 anos e sempre dentro dom mosteiro chegou a ser a nossa padroeira, paradoxa cem por cento, como muitas cosas na vida, é por isso que gosto pensar em que quando se é pequeno aparece a grandeza, quando se é fraco é que aparece a fortaleza.

Muitos que visitam este modesto espaço me falam admirados de esta “empresa” chamada missão mas eu digo esta é só uma parte a outra está contigo, não se entende a missão ou o trabalho de aqui sem a tua oração sem o teu apoio, a sim como não se entende a Igreja sem um “coração”.

No fim da missa em Pimbi



martes, septiembre 25, 2007

Fontes, mares, rios e quedas bendizei o Senhor.

Comparto contigo un bonito regalo que tuvimos los mercedarios y mercedarias de estas latitudes en el día de fiesta de Nuestra Madre de la Merced. Parte de la comunidad misionera de Quiculungo y las hermanas mercedarias de Ndalatando realizamos un fraternal paseo a las famosas Quedas de Kalandula.

Valió la pena el duro viaje a un lugar realmente imperdible.

Las Quedas (cataratas) se ubican en la provincia de Malanje, vecina a nuestro Kwanza Norte. Por eso que para llegar fue necesario ir hasta Lukala (lugar de paso frecuente cuando salimos para la ciudad o para Luanda) y luego ir en dirección contraria de Luanda y… sorpresa nos encontramos con una muy buena carretera, bien arreglada bonita hasta Cacuso, (unos 100 Km) luego otros 50 Km al interior por una camino no muy bueno pero al final se llega.


Un 24 de septiembre en Angola África.


Recuerdo que el año pasado en estas fechas preparaba las maletas para dejar (por fin) Roma y salir rumbo a África. Pienso que fue un regalo especial de la Madre de misericordia que después de tanto luchar recién un 25 de septiembre pude hacer realidad lo que había esperado por tanto tiempo.

Ha sido especial, un desafío cien por ciento el poder decir y hacer Merced en Angola, no me refiero a algo personal ya que el carisma en estas tierras lleva ya un buen camino recorrido.

Los mercedarios siempre hemos sabido que la presencia de la Madre de Dios, en su advocación de la Merced, se ha manifestado en cada lugar en donde existe el dolor, el sufrimiento, la pobreza y de ésta la más grande de todas llamada esclavitud. Es por eso que María de la Merced está aquí hace mucho tiempo, en África, en Angola y en tantos otros países, lógicamente no se limita a la presencia de mercedarios o mercedarias.

Este 24 de septiembre ha sido para mi muy distinto. De partida la misión que atendemos como ya te he contado otras veces nació al alero de los capuchinos italianos y nosotros estamos desde el año 93 con la interrupción de algunos años por causa de la guerra, pues bien, la obra de la Merced ha sido hacer misericordia hasta ahora sin darle el nombre, es decir la tradición que conocemos en América de procesiones, mes especial, novena y todo aquella hermosa dedicación aquí recién comienza a nacer. Quienes llevan la delantera (como siempre) son nuestras hermanas, que con la finura que tienen las mujeres, han sabido ir dejando en el corazón del pueblo ese amor a la Madre de la Merced, es así como este 24 de septiembre las mercedarias de Ndalatando (sede de nuestra diócesis misionera) prepararon una fiesta especial como culminación de una novena de oración y reflexión junto a grupo importante de laicos que ya se identifican fuertemente con el carisma redentor. La clausura de la fiesta fue en grande: misa en la sede catedral y después un compartir con todos los laicos de la merced y los misioneros presentes en Ndalatando. Por mi parte tuve la gracia de ser invitado y aún más de presidir la misa en honor de Nuestra Madre. Todo esto comenzó el domingo 23 ya que era un buen día para que todos nos pudiéramos reunir para reflexionar rezar y celebrar, luego el 24 fue un día para compartir como familia mercedaria, día especial de visita a los hermanos/as y de fraternidad. Al final de todo queda ese grande compromiso de seguir renovando la consagración que implica ser merced de Dios en nuestros días.

viernes, septiembre 21, 2007

“El Señor de las antenas y la señal perdida”

Han pasado varios días, bueno como siempre, y eso debido a las condiciones que hasta el día de ayer habían sido de total incomunicación desde aquí: “mi” Quiculungo, mas todo cambió.

Ayer celebraba la misa, como todos los días, a las 7:00 de la mañana cuando sentí llegar un vehículo a la misión (no es común a esa hora), me distraje un poco ya que esperaba que viniera aquel Padre que había conocido en Roma y que ahora se había echo la fama del Padre instala antenas de Internet, bien podía ser él como podía ser otro, total eso de la antena ya me tenía sin cuidado, una larga historia de frustraciones marca ese cuento…

Por decir algo pasamos un año sin conseguir la bendita señal del satélite, yo intenté y luche tres meses y me di por vencido, luego vinieron los brasileros con sus aparatos de ingeniería lucharon otros tantos y no consiguieron nada, finalmente un señor de Cacuso que ya tenia algunos trabajos en el cuerpo hizo lo suyo y nada, nada de nada… la pobre antena paso por varias y no menos descuidadas manos que la dejaron abandonada toda marchitada con varias tuercas menos, en realidad todo parecía perdido.

Hace un mes, por si acaso, llame por teléfono al famoso Padre, un Angoleño muy delgado, con pinta de adolescente y que gentilmente me atendió, en la formal conversación me pareció muy dispuesto pero sólo podría ayudar en septiembre por ahí después del día 15 me dijo. Todo esto no era nuevo para mi, ya había hablado por lo menos con otras cinco personas que al final ninguna llegó a ir a Quiculungo por que era muy lejos o por que estaban ocupados… había pasado mucho tiempo, mucho, incluso ya me había casi olvidado que teníamos esta antena.

Bien no te quiero latear, pero las cosas que nos acontecen en la vida son muy curiosas. La semana pasada una hermana de Samba Caju (la misión vecina) vino por estos lados y me trajo dos recados, uno por mi situación con extranjería y la otra que el “famoso” Padre venía para la casa de ellas a instalar su antena que guardaban celosamente ya hace algún tiempo. Este lunes tuve que ir a Ndalatando (capital de la provincia) a busca de unos profesores de la escuela y pase por Samba Caju a ver que noticias había y quedamos de acuerdo que yo esperaría al Padre en Ndalando, bien, para variar, el individuo me dice por teléfono que se quedará en otra ciudad y llegaría tal vez de noche o al otro día por la capital de nuestra provincia… - mmmm lo siento mucho pero yo tengo que partir para mi misión, así que si puede ir por esos lados “seja bem vindo” – le dije.

Al terminar la misa llegue al patio de nuestra casa y comencé a buscar al afamado visitante, pregunte a uno de nuestros jóvenes y me respondió que no sabía nada fue entonces que miré para el techo y ya encaramado no se como ahí estaba el Padre de las antenas, haciendo su trabajo.

¿Dificultades? Si muchas, pero increíblemente a las 10:00 de la mañana ya teníamos en la misión unas cuantas adaptaciones para recuperar la triste y hasta ese entonces inservible antena. Cerca del medio día un problema parecía hacernos perder de nuevo las esperanzas de tener comunicación, una pieza importante había sido destruida, yo preferí irme por ahí lejos… el Padre de las antenas no paraba de trabajar, ya me había advertido - hoy tengo que estar en Luanda de vuelta –

¿fue milagro?, ¿las manos del “señor de las antenas” están benditas?, ¿la experiencia?, no lo se… pero que fue digno de un personaje lo fue, en tres días se movió por tres misiones (Samba Caja, Camabatela y nuestro Quiculungo) e hizo su trabajo, rápido y eficiente sino, no estaría ahora escribiendo y subiendo este post.

El proceso acabó por ahí como a las cuatro de la tarde pero a unos 200 Km de aquí, el lugar mas cercano en que hay teléfono, necesitábamos telefonar para Roma para que aceptaran nuestra señal, aquella señal perdida o mas bien nunca encontrada en nuestros inútiles esfuerzos y que al final el “señor de las antenas” consiguió en menos de dos horas.

Nunca había hecho tan rápido el viaje hasta Lukala (lugar donde hay teléfono), por lo general son tres incluso mas horas, ahora con el camino un poco mejor y en tiempo seco creo que lo hice en dos horas, la idea era llegar para que el Padre pudiera llamar a Roma y quedara todo el sistema listo.

Finalmente deje al Padre en Ndalatando para que el siguiera su viaje para Luanda y yo el mío de vuelta a Quiculungo, tengo que decir que hasta ahora que había hablado y comentado del tiempo, de que aquí las cosas funciona mas lento, que el hecho de esperar y tener paciencia es parte de la vida aquí en África, todo esto terminó por ser un buen golpe a mi tesis. Ciertamente las cosas pueden ir a otro ritmo, como el “señor antena” Padre diocesano que junto con ser párroco por allá en una diócesis del sur además anda por ahí con esto de las antenas y proyectos informáticos, realmente destacable…

Así es, estamos contentos, ahora espero poder compartir con mas frecuencia, contar un poco mas, cumplir las promesas que he hecho (videos, mas fotos) que puedas conocer a la gente de esta tierra que ellos mismos puedan presentarse y que por esta señal, que nos encontró el buen amigo “señor de las antenas”, nos abramos al mundo desde Quiculungo, Angola.

lunes, septiembre 10, 2007

Reconociendo el perímetro.


En el post anterior hablaba que este primer año había sido para conocer, para acercarse a una realidad misionera, pues bien esta realidad tiene un nombre propio, tiene un rostro, es concreta y… mi intención en este blog ha sido siempre hablar de ella.


Supongo que ya sabes que estoy hablando de África, eso ya dice mucho. África sub-sahariana, África negra. Si… esa África “resilente” tantas veces descarnada, a la vera del camino que busca levantar; si… esa África inmensamente rica en recursos naturales, grande virtud y grande desgracia, si… esa África duramente explotada.

Supongo también que sabes que estoy hablando de un país de África llamado Angola, vasto territorio, hogar de los antiguos Bantus con sus reinos, sus organizaciones y su tradición. Colonizada por Portugal dejando su marca, su huella, su herencia… herencia del colono.

Estoy hablando de esa Angola independizada en los años 70 que después de duras luchas, de movimientos independentistas, ha tenido que aprender con sudor y lagrima, a golpe y porrazo, a ser independiente. Angola que no al margen de la historia fue apadrinada por uno de los “famosos” bloques… Angola comunista.

Angola de la guerra de los 90, de la paz relativa, de la violenta guerra también apadrinada por uno de los grandes. Angola del petróleo y de las minas de diamantes.

Angola que de hace un año atrás (cuando llegué) era otra… que paso de ser una tierra deprimida herida en sus estructuras, caminos imposibles, construcciones en el mismo estado a una país con mucho, pero mucho desarrollo, mejoras por todos lados, grandes inversiones, nuevas carreteras, los Chinos trabajando por aquí y por allá, los brasileros haciendo lo suyo… ¡como crece este país! Decía mi provincial cuando nos visitó… Angola de las elecciones. Y mucho más, si… trato de mirar y aprender de esta Angola de su gente del “norte” y del “sur”… buena gente.

Hablo de la tierra en que trabajo, Kwanza Norte, que es la provincia en donde se ubica la misión católica de Quiculungo, con sus matas (selvas) desiertos y montañas, hermosos paisajes. Tierra de los Kimbundos, Bakongos y Mahungos.

Quiculungo (que lo puedes encontrar en google map o mejor en google earth) municipio que en estos días celebra sus 80 y tal años. Lugar en donde hace 51 años llegaron de Venecia los frailes capuchinos, la época era de las “vacas gordas” y así entre evangelio y producción de café (el boom de la época) la fe de la gente se vio reflejada en sus cantos y la “gran iglesia – misión” construida en lo alto del monte entre la villa portuguesa y las aldeas esparcidas por la mata y los ríos.

Quiculungo misión capuchina con sus instalaciones, dispuesta para ayudar y mostrar el rostro de Jesucristo, bajo la mirada del hermano sol y la hermana luna, los hijos de francisco fueron dejando sus pies en aquellos caminos y aldeas y como si fuera poco unos de ellos dejo su vida en un ataque en tiempos de guerra.

Quiculungo de tiempos difíciles, misioneros que arriesgan, que sufren y que pasan necesidades. Pasan los años y el personal de hábito café comienza a ver que es mejor entregar esa gran misión para partir a apoyar otra de las muchas misiones que tienen en la región… Se esperan nuevos misioneros para Quiculungo.

Hablo de la misión de Quiculungo, locura para algunos y esperanza para otros. Hablo de la misión asumida en los años 90 en medio de la guerra, sin conocerla, sin saber en que parte del mapa estaba, solo aceptando… y con temor y temblor, imagino, que se puso la mano en el arado, llegando así dos entusiastas frailes misioneros de la Orden de la Virgen de la Merced. Quiculungo del desconocido redentor de cautivos: “chama-se Nolasco” y sus hijos la vida están dispuestos a dar.

Hablo, o más bien trato de hablar o de mostrar esta misión, que en tiempos aislada y abandonada recibió las heridas de la guerra. Completamente saqueada, vidrios partidos puertas robadas, en la iglesia los santos guardan hoy el secreto de haber sido los mudos testigos de días difíciles.


Trato de hablar y pienso en esta misión, que es más que estructuras, es historia es sufrimiento y alegría, es esfuerzo y sacrificio… esta misión son personas y “personajes”, de esto iremos hablando, reconstruyendo, haciendo el perfil de esta misión, “desde Angola”.

Continuara…

miércoles, septiembre 05, 2007

un año para conocer

“No se debe aproximar de África Negra aquel que no desea conocerla. ¿Cómo podrá amarla si desconoce su rostro? ¿Cómo podrá ayudarla a libertarse se desconoce su alma?”

Con estas palabras termina la introducción del manual de Cultura Bantu que he estado leyendo. Y por que no decirlo, también palabras que he estado pensando – meditando.

“Eu sou o Padre Novo… e estou aqui para aprender…” - han sido mis primeras palabras cada vez que llegaba a una nueva comunidad.

Este mes voy a cumplir un año de que llegue a África y el tiempo ha pasado no se como… muy rápido.

Comparto contigo, que en este primer paso como aprendiz de misionero no he hecho mucho y ha sido a propósito. Desde el primer día que pisé estas tierras hasta hoy no he dejado de decir que por lo menos el primer año no sería para mi otra cosa que aprender, partiendo por el idioma, adaptarme a tantas cosas: clima, comidas, costumbres, etc… conocer la cultura, y… la verdad es que creo que un año no ha sido suficiente, tal vez eso lleve mucho mas tiempo, algo así como toda la vida.

Un amigo en Chile que estuvo muchos años por aquí me dijo antes de venirme: “tendrás que nacer de nuevo”… y ciertamente que ha sido un nacimiento, un parto largo con las características que tiene este tipo de cosas en la vida dolor y alegría… La “paradoja” que acompaña, que abre el corazón. Siempre he pensado que toda vocación es un misterio, por eso que digo que estar aquí para mi es un “misterio”. Hace unos días se fue un hermano y amigo, me toco llevarlo al aeropuerto, al parecer su partida es sin vuelta. Te agradezco hermano por lo que me enseñaste de esta tierra y de su gente… así es, no hay mucho que explicar, el tiempo nos habla y nos dirá, dejándonos experiencia que saben a dulce y también a agraz.

Aprender, conocer, ayudar, vivir, compartir, son tantos los verbos que se me vienen a la mente para intentar expresar lo que en estos días he experimentado.

Un año, no es nada. Gracias por las oraciones, creo que si de algo vale contar un poco estas experiencias es para sentir ese apoyo espiritual que manifiestan en los mensajes.

Un año para aproximarse, para conocer, para nacer.

Gracias Señor Jesús. Ngana Jesu

viernes, agosto 10, 2007

Proyectos

Ya es casi media noche y escribo desde mi habitación, allá fuera el molesto pero útil generador trabaja como siempre, pronto cesará su ruido entrando en el silencio de las noches africanas en medio de la “selva”.

Han pasado días, semanas en que no he podido ir por la ciudad y conectarme con el mundo, compartir un poquito y saber de los amigos. Por acá la vida sigue su ritmo de batuque, eso quiere decir que hay mucho que hacer y como suele pasar en estos casos no siempre se sabe por donde empezar.

Un poco apremiados en la preparación de la visita que tendremos del obispo, que se ha juntado con la visita de nuestro superior provincial, me ha tocado una semana también de visitas pastorales. Por fin pude llegar a la última comunidad de la misión, se llama Kiquemba y aunque supuestamente no tendría sorpresas en el camino por ser tiempo seco me quede casi un día entero con la camioneta pegada en un río-pantano. Regrese a la misión el martes pasado pero como quedaron cosas pendientes por los imprevistos tuve que salir al otro día muy temprano en la moto rezando para que todo fuera bien y así fue, gracias a Dios, llegue con un cacho de bananas en la parrilla de la moto y unos huevos que me regalaron en Terreiros, la comunidad que visite ese día.

Que bonito llegar al final de la semana y ver que se ha podido andar como dicen aquí “as calmas” (lentito, en dialecto africano “malembe malembe”) pero bien (lento pero seguro)… en la escuela hemos comenzado con las clases de computación que es un gran desafió y que nos llena de ilusión. Los alumnos llegan casi a 100 y tenemos un solo computador… una pieza aquí otros desperdicios por allá y conseguimos armar otros dos computadores viejos lo que nos da mucha esperanza.

Así el motivo que me llevará finalmente a busca de alguna conexión a Internet será primero enviar algunos proyectos que me han tenido este día trabajando, recopilando datos y sacando fotos y segundo poder publicar este post.

Justamente los proyectos tiene que ver con esto que comparto, uno para implementar una sala de computación y otro para ayudar a reconstruir las capillas de las muchas aldeas que no tiene donde rezar. Algo de promoción humana y evangelización, granitos de arena, proyectos que tal vez hagan sentir mas cerca esta lejana misión.

La noche avanza y ya es hora que nuestro generador calle su rugir dando paso al descanso y a los sueños, esos de hacer esto y aquello, mejorar aquí enviar ese proyecto allá… cada uno a su tiempo. En la oración va los que dice el Evangelio de mañana, o en realidad ya de hoy, “pedir” al Padre Dios para que todo salga bien y principalmente para que nos de su Espíritu Santo y sea Él quien dirija siempre nuestro humilde obrar.

sabado 28 de julio 2007.

jueves, junio 14, 2007

El tiempo y la no casualidad


Estamos de vuelta, saludos fraternos… han pasado algunas semanas en que no he podido postear, ahora no por estar lejos sino porque otros menesteres han ocupado mi tiempo estos días en Luanda. Reparación de vehiculo, medico, compras, etc, no es mucho, verdad, pero aquí el tiempo no existe.

No puedo decir que estos días han sido un fastidio, al contrario la temperatura en estos días de cassimbo (tiempo seco) es una maravilla para quienes venimos de tierras mas frías y nos cuesta un poco esto del “sofocante” calor. No está mal, comienzo a acostumbrarme, a tener paciencia, quisiera que el Jeep hubiese estado listo en un par de días y haber vuelto a la misión pero no, es cierto eso que muchas veces es mejor quitarse el reloj de la mano y guardarlo en el bolsillo y dejarlo allí libre de las impacientes miradas de quien quisiera que las cosas fueran mas rápido.

“Niente sucede per caso” me decía un brasilero, citando un dicho italiano… nada es una casualidad, es decir en este contexto necesitamos con mayor insistencia hacer lectura de las cosas que nos pasan y acomodar, aprovechar el momento, dar un sentido a lo que muchas veces no tiene… por algo será… al final fue mejor… dirían algunos. Bueno eso ha ido marcando el paso de estos días: celebrar el cumpleaños de un hermano de congregación, ir al cine, descansar, leer, rezar, han pasado a formar parte de mi lista de actividades, ¿actividades misioneras?, no lo se, es parte de la vida…

Pido disculpas por lo auto-referente del post, pero es solo un paréntesis para compartir algunos (próximos) temas de esta Angola desde la perspectiva peregrina de este servidor.

viernes, junio 01, 2007

"Juventude y Pentecostes"


Bien saben aquellos que trabajan o han trabajado con jóvenes que ésta no es una tarea fácil, y también sabrán que llena de gozo y alegría el compartir la esperanza y animo con esos corazones inquietos, amigos de Cristo, centinelas de la mañana, futuro y hoy de nuestra Iglesia.

Pienso que los jóvenes son parecidos en sus sueños y motivaciones en todo el mundo, la petición de un joven en Chile o Europa, llena del Espíritu de Dios, también es pronunciada en kimbundo o kikongo por estas tierras africanas… el “fuego que enciende otro fuegos” ardiendo entre los hermanos que creen en un mañana mejor en hacer presente el Reino, como esos discípulos, que recibieron al Santo Espíritu y salieron a dar testimonio con sus vidas.

Con gran alegría celebramos una hermosa jornada de Pentecostés este fin de semana, tres días en que la misión se llenó de cantos y danzas, oración y vigilia, reflexión y compartir. Recibimos a jóvenes que venían de diferentes aldeas, habíamos pedido una pequeña colaboración para los asuntos de alimentación y realmente para mi fue increíble ver a un grupo de jóvenes que caminaron todo un día con saquitos en sus cabezas con algo de “bombo” o “jinguba” para participar en la jornada.

Gracias a Dios todo fue una bendición, me acompaño un Padre compañero del seminario que trabaja en Luanda… buena experiencia, por eso que ahora vine unos días por la capital y puedo compartir este post… sigo preparando, de a poco, algún material para subir a Internet, espero hacerlo cuando esté pronta nuestra antena en Kiculungo. Espero también que desde ahí alguno de nuestros jóvenes cuente su experiencia de misión, de Pentecostés, de ese anuncio lleno del Espíritu que animó y movió a los apóstoles.