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lunes, mayo 05, 2008

Para servir y enseñar en la Iglesia: Nuevo diácono en Angola


Me da mucha alegría saber que este sencillo “canal” de compartir experiencias (muchas veces bien personales) ha servido para tener noticias, es el caso de un grupo de nacidos en Quiculungo y que hoy forman una colonia en Estados Unidos, pero eso no ha sido todo, algunos hermanos de mi comunidad religiosa en Chile también, a veces, cuando quieren saber algo de la misión en África pasan por estos lados. Es por eso que hoy quiero dar una importante noticia que alegra a toda nuestra comunidad y es que un hermano en su camino al sacerdocio el día de ayer recibió el sacramento del orden diaconal. Se trata de Armando Mazoa Quuhelamina, religioso mercedario angolano. Armando trabaja hoy en la misma comunidad en la que nació, Quiculungo y es allí donde ejercerá el ministerio que se le ha encomendado.
En la hermosa celebración estuvimos presente todos los religiosos de esta pequeña delegación, numerosas religiosas, fieles de la parroquia de Benfica y un grupo de hermanos y hermanas de la misión que viajaron con nosotros y hoy nos preparamos para el regreso.
“He venido para servir y no ser servido” constituye el lema del diácono y fue ese mismo el que usó Armando, servir a los más pobres y anunciar la Palabra con el testimonio, “vive lo que enseñas” fue el centro de las emotivas palabras del Obispo, monseñor Pedro Luís Escarpa en la celebración. Ciertamente los que hemos sido diáconos en tránsito no debiéramos olvidar esto, vivir lo que se enseña y servir a ejemplo de Cristo Nuestro Señor.

viernes, abril 25, 2008

Aquí vamos de nuevo desde Angola

La verdad es que no dejó de apretárseme la garganta cuando… con ojos humedecidos por la ventana del avión vi aparecer la cuidad de Luanda toda iluminada la noche de mi regreso; cuantas cosas fueron pasando por mi cabeza… momentos, personas, palabras, melodías perdidas en mi cabeza ufff… y eso fue haciendo del momento algo especial.

Nunca pensé que saldría tan rápido del aeropuerto, si bien ya mi viaje se había retrasado por un día y tuve que ir a comprobar a la misma agencia en Río de Janeiro que yo era J. A. ya que mi apellido no constaba en la lista de pasajeros, a parte de eso las cosas fueron bien y de ahí para delante todo fue excelente salvo algunos “detalles”. En Luanda salí casi de los primeros, tuve solo dos problemillas que sin los cuales de seguro hubiera batido un record difícil de superar:
El primero fue cuando amablemente y con un poco de duda le mostré la hojita fotocopiada que llevaba y que hacía las veces de visa al señor de extranjería y él sin mirarme me dijo – muy bien pase - y llamó a una señora que me condujo a una sala que tenía el letrero “deportaçoes” es decir deportaciones, ahí me incomodé un poco y me puse a hablar con unos guardias y a tratar de explicarles, es solo aguardar, me dijeron para tranquilizarme pero yo todavía con dudas me puse a llamar por teléfono (la suerte que me quedaba carga en el celular) hablé con la encargada de asuntos de extranjería para los misioneros de la conferencia episcopal y por el teléfono ella me dice que no ha podido ir al aeropuerto pero que no voy a tener problemas, terminó por tranquilizarme un poco y después de la insistencia de uno de los guardias me decidí a tomar asiento y tratando de hacerme como el que no pasa nada veía pasar a lo otros pasajeros por afuera y que me miraban como si fuera un terrorista o algo por el estilo, efectivamente no hubo problema, solo unos diez minutos de espera y llegó otro señor con mi pasaporte en su mano, ¿ya me puedo ir? - pregunté y asintiendo con su cabeza me entregó el pasaporte.
El Segundo fue en seguida de esto cuando miro el pasaporte y veo que aparece una moderna visa angolana que ocupa una hoja entera de mi pasaporte con foto y todo pero que decía VISA especial “IGREJA METODISTA”, no tengo nada contra la iglesia metodista, pero tengo claro que no soy pastor protestante y sólo me sonreí y pensé: “este tipo de detalles se arreglan en el camino” y seguí a buscar mi equipaje … Como nunca mi maleta fue una de las primeras en aparecer por la única correa transportadora de equipaje que tiene el aeropuerto Cuatro de Febrero de Luanda, con agilidad pedí permiso entre la multitud y salí como por un tubo al estacionamiento donde me esperaban mis hermanos angolanos.

Hay varias cosas que quisiera compartir, como que antes de llegar a Luanda terminé de leer un libro genial del maestro de las crónicas, el desaparecido Polaco Kapuscinski, quien con su amena pluma va contando la vida que le toco pasar en la Angola de 1975 en plena crisis de los inicios de la nación angolana. Lo recomiendo para quien quiera saber mas de este país de África - “Un día más con vida” - se llama el libro publicado en español por la editorial anagrama, sinceramente creo que más adelante dedicaré algún tiempo para hablar de esta obra considerada una de las mejores del corresponsal polaco. Sí… “un día mas con vida” libro que compré en diciembre del año pasado hace un poco mas de cuatro meses llegando a Chile sin poder caminar y que fui leyendo de a poco y que sólo terminé poco antes de pisar por segunda vez el suelo angolano, fue sin querer pero me ha hecho pensar en la gracia inmensa que Dios me ha concedido volver a esta misión, como una segunda oportunidad, oportunidad que de seguro respiraban tantos hombres y mujeres de estas latitudes y que en tiempos difíciles al terminar la jornada deban gracias a Dios y podían decir lo mismo: “un día mas con vida”…

Es bien extraño lo que se experimenta cuado uno vuelve pensando en las condiciones en que me fui, realmente creo que uno no es indispensable tan sólo un instrumento, Dios en su infinita bondad nos permite alegrarnos con su obra en la cual nos hace partícipes… los que me conocen aquí en Luanda sorprendidos se han alegrado al verme, algunos como si hubieran visto un fantasma, tal vez no esperaban que volviera, ellos ya están acostumbrados a no saber mas de muchos que han pasado por aquí… tas de volta! bem – vindo!, graças a Deus ja estas bem!
Que Dios nos ayude a continuar caminando, desde nuestra fragilidad de huesos rotos pero de esperanza confiada en que es posible sacar fuerzas de la debilidad y dar desde la pobreza allí donde se fortalece la fe compartiendo y amando en medo de gredosas y calurosas tierras, “desde Angola.”

martes, octubre 30, 2007

Un testimonio de vida y de misión.

Debido a alguna enfermedad quedó completamente ciego a los 18 años lo cual no limitó su deseo de servir a Dios. Joao Zito Malogila más conocido como Frei Zito nació en el área de la misión, su gente de la aldea de Kinzuanga bien lo conoce y lo respeta por su trabajo y dedicación. El fue quien cuidó la misión en los peores momentos de guerra y visitaba a pie cada una de las catequesis y aldeas.

Hoy quisiera dedicar este post a un laico consagrado franciscano que ayer celebró sus 25 años sirviendo a Dios y al pueblo de Quiculungo , si bien quisiera hacer una extensa y detallada biografía los datos que tengo son escasos y solo consigo armar esta historia con la experiencia que he tenido de conocer a Frei Zito.

Ciertamente fue dirigido espiritual de uno de los viejos capuchinos que le enseño y catequizo a fuego tanto que en su corazón se ha mantenido a pesar de las muchas dificultades su ser consagrado en la familia de Francisco. Admirable es la palabra para decir lo que este hombre ha hecho sin visión en los ojos ha sabido mostrar a Dios a su pueblo. Me admira también cómo conoce perfectamente a todos y cada uno de los misioneros que han pasado por Quiculungo, de los capuchinos y de los mercedarios, claro acompañaba a muchos de ellos en las visitas pastorales.

Esta foto se la tome para hacerle las invitaciones para su fiesta, un pequeño aporte de nuestra parte, se bien que los capuchinos de la vecina misión de Samba Caju y la gente de la comuna de Banga le organizaron la misa y fiesta a la cual asistieron dos obispos el titular y el emérito, el provincial de los capuchinos y muchos otros ilustres invitados. Frei Zito que con su simpleza y humildad quiso dar gracias al Señor a lo grande, junto a su gente, a su pueblo, no sin razón cuando hablamos de la frase o cita bíblica para poner en la invitación no dudo en decirme: - “Padre quiero que en la invitación aparezca el salmo 12 aquel que dice: CANTARE AL SEÑOR POR EL BIEN QUE ME HA HECHO”

sábado, octubre 20, 2007

El Dolor y la misión

No quisiera hacer alarma con este ultimo post de mi blog desde Angola, al contrario solo agradecer las muchas oraciones y apoyo en estos momentos difíciles. Quiero que sepan que, gracias a Dios estoy bien, con vida eso es lo más valioso.

El pasado viernes 12 de octubre muy temprano comenzaba mi viaje para la misión de Quiculungo, celebramos la misa en Ramiro Luanda a las 5 y media luego yo no quise tomar desayuno así que me despedí y salí a eso de las 6:15 horas, Todo parecía bien una aire fresco y una insipiente lluvia me encontró a los pocos kilómetros, llegando al km 26 del camino en una bajada sentí que el vehiculo ya no me respondía por causa del pavimento mojado, la bajada me traicionó y las cosas suceden en segundos… desperté ensangrentado como queriendo despertar de una pesadilla, desorientado totalmente. Había sufrido un grave accidente.

Ayer cumplí una semana en la clínica, ha sido difícil, una pierna dislocada unos cuantos puntos en la cabeza que ya comienza a recuperar. La recuperación será larga… “paciencia” me dijo el medico cubano que me opero, curioso la misma palabra que he tenido que aprender aquí en Angola.

Las reflexiones de todo esto espero que vengan mas a delante, el sufrimiento, la vida, milagro, el cuarto voto mercedario, el ofrecer la enfermedad en fin tantas cosas que por hoy quedan en el silencio de esta habitación de hospital con mi computador que también tuvo la suerte de sobrevivir a aquel triste accidente.

viernes, octubre 05, 2007

Dedicados…post de saludo a las y los jóvenes que van de misiones a Victoria.

Atendiendo el pedido que me ha hecho un viejo amigo, del cual se que siempre ha trabajado admirablemente por Cristo, escribo estas líneas para compartir y desear lo mejor a las y los misioner@s del Liceo Carmela Carvajal de Santiago de Chile que realizarán su apostolado evangelizador en las sureñas tierras de Victoria. Tengo la certeza que con la Gracia de nuestro buen Padre Dios han emprendido cada año esta hermosa tarea, que significa esfuerzo, preparación y dedicación que no es menos en medio de tantas otras preocupaciones que se tienen en la vida de estudiante.

Si estas experiencias logran marcan nuestra vida a fondo nuestro caminar en clave misionero será para siempre una manera de ser, de amar y entregar al hermano el rostro de Cristo. Mi sencilla experiencia también comenzó en aquellas misiones juveniles por allá un poco mas al sur en Chiloé, al ver las inmensas necesidades y la alegría que se experimentaba al compartir la vida en lugares muchas veces olvidados me hicieron ir descubriendo lo que Dios quería de mi. Esas experiencias fueron como un primer regalo que ayudaron mucho en mi discernimiento que me hicieron responder y… bueno aquí estoy en África contento, (Señor contento). Lo bonito de todo esto es que no se termina, siempre habrá algo mas por hacer, por conocer y aprender, sea aquí en Angola, en la China o en Chile, pienso que al final tiene que ver con una manera de vivir (misionera).

Queridos amigos y amigas que tengan unas buenas misiones y que encuentren a Cristo en el hermano, seguiremos unidos en la oración, cada día al celebrar la Eucaristía en el momento del envío recordaré que tengo hermanos y hermanas que han sido enviados a anunciar la buena noticia en las frías tierras de Victoria, que Dios los bendiga.

Vista panorámica de la misión de Quiculungo en donde estoy, quien sabe si algún día podamos recibir el apoyo de alguno de ustedes (estamos trabajando en un proyecto de ese tipo)

miércoles, octubre 03, 2007

Remar mar a dentro en Angola.



El año pasado en diciembre me tocó pasar unos días en la casa que tenemos al lado (demasiado) de la playa en Ramiro Luanda, el lugar es bonito algo así como una caleta de pescadores. Me quedé allí no porque me guste el aire marino sino simplemente porque no había otro lugar para pasar la noche. Para ser sincero no fueron muy buenas aquellas noches por varios motivos entre otros mis compañeros de habitación en vez de dormir preferían hacer ruido y pasear de un lado para otro, claro, imagino que eso es normal para un ratón y un murciélago pero yo quería dormir y ellos insistían en sus juegos y correrías. Al final entre el calor y mis amigos comencé a pasar las madrugadas en el patio de la casa y como el patio es orilla de mar ahí estaba yo viendo la primera luz del día junto al tranquilo mar de Ramiro, fue entonces que tome esta foto que hoy comparto, fue allí frente a ese bote con los colores de Angola y el mismo nombre escrito a un lado
que yo pensaba en cómo sería esto de estar lejos de los amigos, de la familia el tener que acostumbrarse a tantas cosas, el aprender y el camino que tenía por delante lleno de desafíos. Tengo que confesar que estaba con un poco de miedo.

Ayer salí para hacer una visita tipo sorpresa es decir fui para a preparar y avisar a una comunidad que el sábado muy temprano estaré por allá para celebrar la misa, la comunidad se llama Candunda y está por allá en lo alto de unos cerros. Yo nunca había ido ya que se tiene que ir a pie por medio de unas matas y para eso se necesita un acompañante, la otra posibilidad es ir por un camino viejo muy cerrado por el capin (pasto alto) que sube por lo cerros a unos 20 Km de la misión… el dia se veía bueno la moto también así que sin pensarlo mucho emprendí la travesía sin mucho rodeo y fue por eso que olvidé las antiparras y algún gorrito o algo para el sol… bueno el recorrido fue hermoso, un regalo de Dios (lastima otra cosa que olvidé fue la maquina de fotos) allá abajo se veía la villa de Quiculungo y nuestra misión, realmente de esa altura se consigue una muy buena panorámica.

Algo divertido: cuando llegue un grupo de niños que terminaban de estudiar en la pequeña escuela salieron gritando asustaos al ver un blanco venir rápidamente en moto en dirección a ellos. ¡Cafumberio cafumberio! - Gritaban hasta que le profesor que si me conocía les dice: - ¡es el Padre!... aaaa es Padre… si, si, - ahí cambio todo. (otro día contaré la historia de lo que es el cafumberio) Estuve un rato con ellos y me llevaron hasta un bonito mirador en donde se ve todo el valle desde lo alto. Todo estaba bien hasta que el sol hizo su aparición típica de estos tiempos: quemante y sofocante preparando el ambiente para la lluvia (es raro pero así es aquí).

Algo peligroso: Aquel panorama climático era motivo de sobra para volver rápidamente ya que el camino por los cerros podía volverse imposible en cuestión de minutos fue por eso que con la premura de llegar al buen camino y con el sol quemándome la cara no reparé en unas ramas que se encontraron directamente con mi rostro y casi por unos centímetros y por que creo que Dios me quiere mucho que salve un ojo. No fue nada pero podría haber sido algo serio lo importante que ya aprendí la lección: salir mas preparado.

Algo para concluir: El año pasado junto al mar miraba y me cuestionaba sobre ese bote llamado Angola, hoy creo que ya me he subido dispuesto a remar para dentro se que pueden aparecer aguas menos calmas pero ahí ya es cosa del Capitán, el miedo, la prudencia, la osadía y empuje se van combinando en esta travesía llamada misión “desde Angola”


viernes, septiembre 21, 2007

“El Señor de las antenas y la señal perdida”

Han pasado varios días, bueno como siempre, y eso debido a las condiciones que hasta el día de ayer habían sido de total incomunicación desde aquí: “mi” Quiculungo, mas todo cambió.

Ayer celebraba la misa, como todos los días, a las 7:00 de la mañana cuando sentí llegar un vehículo a la misión (no es común a esa hora), me distraje un poco ya que esperaba que viniera aquel Padre que había conocido en Roma y que ahora se había echo la fama del Padre instala antenas de Internet, bien podía ser él como podía ser otro, total eso de la antena ya me tenía sin cuidado, una larga historia de frustraciones marca ese cuento…

Por decir algo pasamos un año sin conseguir la bendita señal del satélite, yo intenté y luche tres meses y me di por vencido, luego vinieron los brasileros con sus aparatos de ingeniería lucharon otros tantos y no consiguieron nada, finalmente un señor de Cacuso que ya tenia algunos trabajos en el cuerpo hizo lo suyo y nada, nada de nada… la pobre antena paso por varias y no menos descuidadas manos que la dejaron abandonada toda marchitada con varias tuercas menos, en realidad todo parecía perdido.

Hace un mes, por si acaso, llame por teléfono al famoso Padre, un Angoleño muy delgado, con pinta de adolescente y que gentilmente me atendió, en la formal conversación me pareció muy dispuesto pero sólo podría ayudar en septiembre por ahí después del día 15 me dijo. Todo esto no era nuevo para mi, ya había hablado por lo menos con otras cinco personas que al final ninguna llegó a ir a Quiculungo por que era muy lejos o por que estaban ocupados… había pasado mucho tiempo, mucho, incluso ya me había casi olvidado que teníamos esta antena.

Bien no te quiero latear, pero las cosas que nos acontecen en la vida son muy curiosas. La semana pasada una hermana de Samba Caju (la misión vecina) vino por estos lados y me trajo dos recados, uno por mi situación con extranjería y la otra que el “famoso” Padre venía para la casa de ellas a instalar su antena que guardaban celosamente ya hace algún tiempo. Este lunes tuve que ir a Ndalatando (capital de la provincia) a busca de unos profesores de la escuela y pase por Samba Caju a ver que noticias había y quedamos de acuerdo que yo esperaría al Padre en Ndalando, bien, para variar, el individuo me dice por teléfono que se quedará en otra ciudad y llegaría tal vez de noche o al otro día por la capital de nuestra provincia… - mmmm lo siento mucho pero yo tengo que partir para mi misión, así que si puede ir por esos lados “seja bem vindo” – le dije.

Al terminar la misa llegue al patio de nuestra casa y comencé a buscar al afamado visitante, pregunte a uno de nuestros jóvenes y me respondió que no sabía nada fue entonces que miré para el techo y ya encaramado no se como ahí estaba el Padre de las antenas, haciendo su trabajo.

¿Dificultades? Si muchas, pero increíblemente a las 10:00 de la mañana ya teníamos en la misión unas cuantas adaptaciones para recuperar la triste y hasta ese entonces inservible antena. Cerca del medio día un problema parecía hacernos perder de nuevo las esperanzas de tener comunicación, una pieza importante había sido destruida, yo preferí irme por ahí lejos… el Padre de las antenas no paraba de trabajar, ya me había advertido - hoy tengo que estar en Luanda de vuelta –

¿fue milagro?, ¿las manos del “señor de las antenas” están benditas?, ¿la experiencia?, no lo se… pero que fue digno de un personaje lo fue, en tres días se movió por tres misiones (Samba Caja, Camabatela y nuestro Quiculungo) e hizo su trabajo, rápido y eficiente sino, no estaría ahora escribiendo y subiendo este post.

El proceso acabó por ahí como a las cuatro de la tarde pero a unos 200 Km de aquí, el lugar mas cercano en que hay teléfono, necesitábamos telefonar para Roma para que aceptaran nuestra señal, aquella señal perdida o mas bien nunca encontrada en nuestros inútiles esfuerzos y que al final el “señor de las antenas” consiguió en menos de dos horas.

Nunca había hecho tan rápido el viaje hasta Lukala (lugar donde hay teléfono), por lo general son tres incluso mas horas, ahora con el camino un poco mejor y en tiempo seco creo que lo hice en dos horas, la idea era llegar para que el Padre pudiera llamar a Roma y quedara todo el sistema listo.

Finalmente deje al Padre en Ndalatando para que el siguiera su viaje para Luanda y yo el mío de vuelta a Quiculungo, tengo que decir que hasta ahora que había hablado y comentado del tiempo, de que aquí las cosas funciona mas lento, que el hecho de esperar y tener paciencia es parte de la vida aquí en África, todo esto terminó por ser un buen golpe a mi tesis. Ciertamente las cosas pueden ir a otro ritmo, como el “señor antena” Padre diocesano que junto con ser párroco por allá en una diócesis del sur además anda por ahí con esto de las antenas y proyectos informáticos, realmente destacable…

Así es, estamos contentos, ahora espero poder compartir con mas frecuencia, contar un poco mas, cumplir las promesas que he hecho (videos, mas fotos) que puedas conocer a la gente de esta tierra que ellos mismos puedan presentarse y que por esta señal, que nos encontró el buen amigo “señor de las antenas”, nos abramos al mundo desde Quiculungo, Angola.

miércoles, septiembre 05, 2007

un año para conocer

“No se debe aproximar de África Negra aquel que no desea conocerla. ¿Cómo podrá amarla si desconoce su rostro? ¿Cómo podrá ayudarla a libertarse se desconoce su alma?”

Con estas palabras termina la introducción del manual de Cultura Bantu que he estado leyendo. Y por que no decirlo, también palabras que he estado pensando – meditando.

“Eu sou o Padre Novo… e estou aqui para aprender…” - han sido mis primeras palabras cada vez que llegaba a una nueva comunidad.

Este mes voy a cumplir un año de que llegue a África y el tiempo ha pasado no se como… muy rápido.

Comparto contigo, que en este primer paso como aprendiz de misionero no he hecho mucho y ha sido a propósito. Desde el primer día que pisé estas tierras hasta hoy no he dejado de decir que por lo menos el primer año no sería para mi otra cosa que aprender, partiendo por el idioma, adaptarme a tantas cosas: clima, comidas, costumbres, etc… conocer la cultura, y… la verdad es que creo que un año no ha sido suficiente, tal vez eso lleve mucho mas tiempo, algo así como toda la vida.

Un amigo en Chile que estuvo muchos años por aquí me dijo antes de venirme: “tendrás que nacer de nuevo”… y ciertamente que ha sido un nacimiento, un parto largo con las características que tiene este tipo de cosas en la vida dolor y alegría… La “paradoja” que acompaña, que abre el corazón. Siempre he pensado que toda vocación es un misterio, por eso que digo que estar aquí para mi es un “misterio”. Hace unos días se fue un hermano y amigo, me toco llevarlo al aeropuerto, al parecer su partida es sin vuelta. Te agradezco hermano por lo que me enseñaste de esta tierra y de su gente… así es, no hay mucho que explicar, el tiempo nos habla y nos dirá, dejándonos experiencia que saben a dulce y también a agraz.

Aprender, conocer, ayudar, vivir, compartir, son tantos los verbos que se me vienen a la mente para intentar expresar lo que en estos días he experimentado.

Un año, no es nada. Gracias por las oraciones, creo que si de algo vale contar un poco estas experiencias es para sentir ese apoyo espiritual que manifiestan en los mensajes.

Un año para aproximarse, para conocer, para nacer.

Gracias Señor Jesús. Ngana Jesu

viernes, agosto 10, 2007

Proyectos

Ya es casi media noche y escribo desde mi habitación, allá fuera el molesto pero útil generador trabaja como siempre, pronto cesará su ruido entrando en el silencio de las noches africanas en medio de la “selva”.

Han pasado días, semanas en que no he podido ir por la ciudad y conectarme con el mundo, compartir un poquito y saber de los amigos. Por acá la vida sigue su ritmo de batuque, eso quiere decir que hay mucho que hacer y como suele pasar en estos casos no siempre se sabe por donde empezar.

Un poco apremiados en la preparación de la visita que tendremos del obispo, que se ha juntado con la visita de nuestro superior provincial, me ha tocado una semana también de visitas pastorales. Por fin pude llegar a la última comunidad de la misión, se llama Kiquemba y aunque supuestamente no tendría sorpresas en el camino por ser tiempo seco me quede casi un día entero con la camioneta pegada en un río-pantano. Regrese a la misión el martes pasado pero como quedaron cosas pendientes por los imprevistos tuve que salir al otro día muy temprano en la moto rezando para que todo fuera bien y así fue, gracias a Dios, llegue con un cacho de bananas en la parrilla de la moto y unos huevos que me regalaron en Terreiros, la comunidad que visite ese día.

Que bonito llegar al final de la semana y ver que se ha podido andar como dicen aquí “as calmas” (lentito, en dialecto africano “malembe malembe”) pero bien (lento pero seguro)… en la escuela hemos comenzado con las clases de computación que es un gran desafió y que nos llena de ilusión. Los alumnos llegan casi a 100 y tenemos un solo computador… una pieza aquí otros desperdicios por allá y conseguimos armar otros dos computadores viejos lo que nos da mucha esperanza.

Así el motivo que me llevará finalmente a busca de alguna conexión a Internet será primero enviar algunos proyectos que me han tenido este día trabajando, recopilando datos y sacando fotos y segundo poder publicar este post.

Justamente los proyectos tiene que ver con esto que comparto, uno para implementar una sala de computación y otro para ayudar a reconstruir las capillas de las muchas aldeas que no tiene donde rezar. Algo de promoción humana y evangelización, granitos de arena, proyectos que tal vez hagan sentir mas cerca esta lejana misión.

La noche avanza y ya es hora que nuestro generador calle su rugir dando paso al descanso y a los sueños, esos de hacer esto y aquello, mejorar aquí enviar ese proyecto allá… cada uno a su tiempo. En la oración va los que dice el Evangelio de mañana, o en realidad ya de hoy, “pedir” al Padre Dios para que todo salga bien y principalmente para que nos de su Espíritu Santo y sea Él quien dirija siempre nuestro humilde obrar.

sabado 28 de julio 2007.

jueves, junio 14, 2007

El tiempo y la no casualidad


Estamos de vuelta, saludos fraternos… han pasado algunas semanas en que no he podido postear, ahora no por estar lejos sino porque otros menesteres han ocupado mi tiempo estos días en Luanda. Reparación de vehiculo, medico, compras, etc, no es mucho, verdad, pero aquí el tiempo no existe.

No puedo decir que estos días han sido un fastidio, al contrario la temperatura en estos días de cassimbo (tiempo seco) es una maravilla para quienes venimos de tierras mas frías y nos cuesta un poco esto del “sofocante” calor. No está mal, comienzo a acostumbrarme, a tener paciencia, quisiera que el Jeep hubiese estado listo en un par de días y haber vuelto a la misión pero no, es cierto eso que muchas veces es mejor quitarse el reloj de la mano y guardarlo en el bolsillo y dejarlo allí libre de las impacientes miradas de quien quisiera que las cosas fueran mas rápido.

“Niente sucede per caso” me decía un brasilero, citando un dicho italiano… nada es una casualidad, es decir en este contexto necesitamos con mayor insistencia hacer lectura de las cosas que nos pasan y acomodar, aprovechar el momento, dar un sentido a lo que muchas veces no tiene… por algo será… al final fue mejor… dirían algunos. Bueno eso ha ido marcando el paso de estos días: celebrar el cumpleaños de un hermano de congregación, ir al cine, descansar, leer, rezar, han pasado a formar parte de mi lista de actividades, ¿actividades misioneras?, no lo se, es parte de la vida…

Pido disculpas por lo auto-referente del post, pero es solo un paréntesis para compartir algunos (próximos) temas de esta Angola desde la perspectiva peregrina de este servidor.

martes, abril 24, 2007

Hablar de Kiculungo o hacer hablar a Kiculungo



Con esto de haber subido un video al blog me han llegado algunas buenas ideas; mi hermano menor me proponía por Chat hacer una especie de documental de la misión en que vivo. Kiculungo tiene su historia y me parece que no sería mala idea. El año pasado cumplió 50 años y no deja de ser… tres o cuatro guerras en el cuerpo, salidas forzadas de los religiosos, ataques que hasta el día de hoy tienen a nuestras iglesias todas destruidas, la misma iglesia principal de la misión permanece siendo un fiel testigo de tiempos difíciles, sus paredes y ventanas continúan heridas, llenas de yagas nos hablan de miedos, llantos, inseguridades y angustias…

Hablar de Kiculungo o hacer hablar a Kiculungo… su gente, su costumbre, su fe… sus misioneros, frailes y religiosas entregados a la evangelización… sus tiempos gloriosos del café y el triste saqueo de la misión en la última guerra.

En una de mis últimas visitas pastorales a Banga (municipio distante que hace parte la misión) me acompaño Seferino, un antiguo cristiano de los primeros tiempos de la misión, crecido prácticamente con los capuchinos, conocedor de muchas historias de Kiculungo… de camino él comenzó a recordar el día que mataron al Padre Amadeo (mártir de kiculungo), precisamente la imagen era parecida: visita pastoral, el viajaba junto con dos padres en una camioneta, de mañana, cuando recibieron un ataque sorpresa que terminó con la vida del misionero, milagrosamente el otro padre (que aún vive) y Seferino salvaron… en el lugar del asesinato hoy se levanta una cruz que recuerda al viajero que, así como Cristo, ahí también un inocente derramó su sangre.

Esta y otras pequeñas y grandes historias, como la del martirio padre Amadeo, que ahora solo ha sido insinuada, pienso que podrían abrir una ventana a una realidad que se repitió y lamentablemente se sigue repitiendo aún en algunas partes (Somalia) de África y que para muchos es desconocida. Kiculungo, en imágenes de hoy, de ayer, en sonidos y palabras de protagonistas de testigos puede, tal vez, interesar a más de algún cibernauta…

No prometo algo para ahora pronto porque mis medios son limitados (no tengo conexión a Internet) pero si iré recopilando información que para mi es importante y me comprometo a compartir en este espacio, con mirada retrospectiva el hoy que esperanzado en el futuro respira en estas tierras… desde Angola.

sábado, abril 21, 2007

Alguna imagen, video santa semana

Comparto una pequeño video de los hermosos días de semana santa que pasamos en Kiculungo. (no es de grande calidad, pero es lo que hay). Por estos días he estado con mucho trabajo, vine a Luanda, compras, trámites y demases... seguimos en la lucha, la caminoneta se averió así que solo podré volver el martes, por lo mismo como no he podido escribir para el blog va esta video...


Te recomiendo ver el video en esta ventana y de este tamaño.

domingo, abril 08, 2007

Una pascua distinta grande KEMBO


Aunque estamos próximos al tiempo seco (casimbo) las lluvias parecen hacer su despedida con alevosía, sin embargo hemos hecho todo por llevar a cabo nuestro modesto programa misionero de semana santa.

Confesiones, misas y acompañar a la comunidad a vivir este especial tiempo de gracia, no es fácil recorrer los 80 o 100 km que hay entre nuestra residencia hasta Aldea Nova que es uno de los centro con mayor devoción. Allí llegué el sábado santo a eso de las 10 de la mañana habiendo salido a las 7 horas de casa, en la camioneta toyota uno puede tener seguridad que no se quedará enterrado pero con los neumáticos lisos es mejor ir despacio… una vez en la pequeña capilla de barro me puse a confesar no me levanté hasta eso de las dos de la tarde, fuimos a comer alguna cosa y luego a las 3 y media comenzamos una especial vigilia pascual debajo de un árbol, con mucha gente, el sol a arder y unas amenazadoras nubes que mostraban que para kiculungo la cosa estaba fea (mucha lluvia)… fue bonito, quedé muy contento en realidad, la gente ya comienza a enseñarme algo de la lengua materna (kikongo) … hoji celebramos uma grande KEMBO KEMBO (fiesta)… fueron mis primeras palabras en la prédica.

Luego me fui a Banga, un gran temporal estaba a nuestra espera, encender el fuego fue todo un desafío corrimos todos hasta la derruida capilla, finalmente logramos encender el cirio yo lo protegía con mis manos para que no se apagara ya finalmente en el altar continué casi toda la misa con el mismo cirio en mis manos ya que me servía para poder leer en medio de la oscuridad, escuchamos el pregón pascual y en eso la lluvia se apiadó de nosotros y ya pudimos rezar y hacer vigilia.

La gente encendió algunas velas esa era nuestra única iluminación pero realmente creo que los corazones brillaban con mas insistencia y en medio de los cantos hacían que la noche se iluminara mucho mas…

Llegó el momento de la liturgia bautismal y al frente del altar pude ver tres señoras de blanco entonces pregunté al catequista que me dijo que eran las catecúmenas para bautizar, todo emoción, alegría de la nueva vida… que manera de ser felices en esa pequeña y alejado poblado Cristo Resucitado en medio del humilde pueblo.
De vuelta a la misión, ya de muy noche, la lluvia ha vuelto, me ofrecen un plato de “funji” y un baso de “malavo” antes de partir…

Llevo la camioneta muchas cosas, la gente ha ofrecido para la misión algunos sacos de “bombó”, una cañas de azúcar y algunas bananas es la ofrenda presentada en la misa… también va conmigo una cristiana que va para el hospital de kiculungo con su hija enferma, el viaje no fue fácil dos grandes árboles a mitad del camino y nosotros sin hacha o catana para abrir paso…

Finalmente pasamos, llegamos algo tarde a la misión: la camioneta medio llena, y nuestro corazón más lleno en esta noche santa, con una grande luna apareciendo en medio de las nubes y el saludo a los hermanos de feliz pascua por el triunfo de la resurrección sobre la muerte, porque estamos en grande fiesta “em nossa KEMBO”.

martes, marzo 27, 2007

Señales de humo y de vida


Ya próximos a celebrar la semana santa quisiera dejar este saludo de pascua de resurrección. Por kiculungo todo bien, gracias a Dios, continuamos los trabajos de restauración de la misión y estamos ya de lleno con las clases en la escuela misionaria. Lamentablemente continuamos sin ningún tipo de comunicación, hoy he venido hasta Lukala, poblado distante unos 150 Km. (unas tres horas de camino) de nuestra misión, a llamar por teléfono y a revisar el correo, gracias a la generosidad de una de las empresas que trabaja en la reconstrucción de las estradas. Todavía no se como volveré ya que me he quedado sin vehículo en la misión… pero la providencia en ese aspecto siempre es grande.

Por estas latitudes no falta el apoyo, y si en realidad estamos lejos sabemos que al menos contamos con el hermano o hermana misionero, misionera que está en el camino dispuesto a compartir una taza de café y una buena conversa. Es así aquí en Lukala está el P.Mario, un italiano, que siempre nos recibe con los brazos abiertos un poco de pan en la mesa y el infaltable café italiano. Qué importante resulta la fraternidad misionera…

Durante estos días en Kiculungo, a eso de las 18:00 hrs. cuando el día ya se ha ido y la misión queda vacía, en silencio sólo con el ruido de la mata (selva) en donde se escuchan pájaros, animales y bichos de toda clase… sentado en las escalinatas de la iglesia, me he quedado ha pensar en muchas cosas, (tal vez algo de “saudades”), en los proyectos que tenemos, en lo mucho que todavía queda por hacer, en las alegrías y en las penas que se pasan por aquí… y en medio de esto ofrecer al Padre el día, pedir fuerzas para seguir el camino, dejándose envolver por el misterio de estar aquí… de repente se enciende el generador a petróleo y ya los mosquitos comienzan a aparecer así que es mejor entrar a la casa comer alguna cosa y a descansar, mañana será otro día para trabajar por el Reino y para mayor gloria de Dios.

sábado, marzo 10, 2007

Compartiendo la fe y el dolor: paludismo un mal para combatir


Dentro de los e-mail que recibo de vez en cuando de amigos, muchos preguntan por mi salud y es que a algunos les compartí que en los primeros meses en África una de las adaptaciones que uno tiene que hacer es “pasar” por el Paludismo… aquí le llaman el “bautismo misionero” y claro tomándolo jocosamente casi tiene que ser así con la cantidad de mosquitos es casi imposible no ser contagiado con esta enfermedad. Pero hablando en serio el paludismo o malaria no es ningún chiste, muchos misioneros en tiempos difíciles perdieron la vida a causa de este enfermedad que aunque esté muy introducida entre la población sigue siendo una de las tantas tristes epidemias que sufre parte de este continente.

Varias personas me han preguntado qué es, entonces, el paludismo… yo para dejar tranquilos a los familiares mas cercanos les he dicho algo así como “mira en realidad es una especie de resfrío, que si uno se cuida y toma los remedios no pasa nada” y la verdad que es algo así pero que técnicamente puede tener su complicación ya que afecta la sangre y es fundamental tratarlo porque si no ahí pueden venir las complicaciones.

Las cifras con respecto a esta dolencia dicen que “Cada año se registran hasta 500 millones de casos de paludismo en el mundo con más de un millón de muertes. La enfermedad afecta primordialmente a niños menores de 5 años en las naciones africanas del sur del desierto del Sahara”(en Yahoo noticias).

Y con tristeza tengo que decir que esta es una realidad que me ha tocado ver, en diciembre del año pasado me fueron a buscar a la misión un joven muy preocupado para que fuera a “rezar” a su pequeña hija que parecía que estaba muy mal de salud, salimos rápidamente, por el camino hice las preguntas de rigor: ¿cual es la enfermedad?, ¿fueron al hospital?, ¿cuanto tiempo lleva así?, ¿le dieron los medicamentos?, la alimentación y también pregunte si la pequeña estaba bautizada… al llegar a la humilde casa encontré a la joven madre sentada en el suelo con una pequeña en los brazos, salude y me pareció que la situación no estaba bien… en ese mismo momento Victoria de tan solo un año moría victima de paludismo…

Comparto esta experiencia, también, al enterarme por estos días de la noticia que ha salido un nuevo medicamento contra el paludismo que será un beneficio para las poblaciones que sufrimos con esta enfermedad:

“El nuevo medicamento, conocido como ASAQ, combina dos de los fármacos más efectivos conocidos para tratar la malaria o paludismo: artesunate y amodiaquine.

ASAQ es resultado de un proyecto de dos años con costo de 21 millones de dólares de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Abandonadas y la farmacéutica Sanofi-Aventis.

Para que los medicamentos estén disponibles donde más se necesitan, el nuevo fármaco no está patentado y estará disponible para quien quiera fabricarlo.

"Este medicamento salvará vidas", dijo el doctor Bernard Pecoul, director ejecutivo de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Abandonadas. "La meta de este proyecto era desarrollar un producto tan adaptado como fuera posible para la situación de malaria en Africa", señaló.”

(Visto en Yahoo noticias)

Esto es una buena noticia en términos de combatir esta enfermedad que se ha llevado a muchos niños, ancianos y también misioneros… de las dos veces que he tenido paludismo puedo decir que uno de los problemas es la fiebre muy alta y los intensos dolores de cabeza, una recomendación que se nos hace los extranjeros que trabajamos aquí es conocer como reacciona el organismo para darse cuenta a tiempo y combatirlo. También es fundamental la prevención aunque en estos días con las lluvias que hemos tenido es casi imposible no ser picado por uno de estos bichos.

Dios quiera que podamos ir combatiendo este tipo de enfermedades (como tantas otras) que laceran la vida del estos pueblos que aún así continúan a sonreír al nuevo día, al futuro y al hermano misionero que comparte la fe y el dolor.